lunes, 26 de octubre de 2020

¿Las plantas tienen cáncer?

Hace unos días, un amigo me hizo una pregunta muy interesante. Está claro que las plantas, al igual que los animales, pueden sufrir lesiones, así como enfermedades infecciosas causadas por virus, bacterias u hongos. ¿Y cáncer? ¿Pueden las plantas sufrir cáncer? Me pareció una pregunta, además de interesante, difícil de responder, así que en esta entrada me dispongo a ello.

El cáncer

Para poder responder a la pregunta de si las plantas sufren cáncer, antes hay que dejar clara la definición de cáncer. Según la Asociación Española Contra el Cáncer, el cáncer es un "conjunto de enfermedades en las que se produce una proliferación descontrolada de las células". El proceso de división celular está regulado por una serie de mecanismos de control que indican a la célula cuándo dividirse. De esta forma, por lo genera, cuando se produce un daño celular irreparable se produce una autodestrucción celular, impidiendo que el daño sea heredado por las células descendientes. Sin embargo, a veces los mecanismos de control pueden fallar en una célula, de forma que esta se reproduce y también sus descendientes, generando así una división incontrolada que con el tiempo da lugar a un tumor (1).

A menudo, las células tumorales no poseen la capacidad de invadir otros órganos y destruirlos, forman tumores benignos. Por contra, cuando las células tumorales, además de crecer sin control, sufren nuevas alteraciones y adquieren la facultad de invadir tejidos y órganos de alrededor (infiltración) u otras partes del organismo (metástasis), se produce el cáncer (1). Es decir, el cáncer se caracteriza por:
  • Células alteradas
  • que logran reproducirse, así como sus descendientes (células tumorales)
  • y desarrollan capacidad de invadir y destruir tejidos y órganos.

El caso de las plantas

¿Se pueden formar tumores en plantas? Efectivamente, las alteraciones celulares pueden ocurrir en cualquier organismo, y las células afectadas pueden eventualmente escapar de los mecanismos de control de la división ya que estos son muy parecidos en todos los organismos eucariotas. Por lo tanto, la división descontrolada puede ocurrir en las plantas, y se pueden formar masas celulares o tumores (2).

Sin embargo, ¿se pueden considerar cánceres estos tumores? Es discutible. Debido a las diferencias morfológicas y fisiológicas entre animales y plantas, el comportamiento de las células tumorales es muy diferente. Por lo general, en las plantas suponen mucha menor gravedad, puesto que, al contrario de los animales, que presentan una diferenciación de órganos muy clara, en las plantas no hay órganos irremplazables; aunque un tumor impida el funcionamiento de una parte de la planta, no la matará, ya que otros órganos pueden hacer su misma función. Conceptualmente, para buscar la mayor diferencia hay que ir a nivel celular. Las células vegetales tienen pared celular y carecen de centriolos; al contrario de las células animales, no migran. De esta forma, las células tumorales vegetales no son capaces de migrar e invadir otros órganos, es decir, no tienen metástasis (2).

¿Las plantas pueden sufrir cáncer?

Tal y como se conoce para los animales, no. Las plantas pueden desarrollar tumores al igual que los animales, pero al no tener metástasis debido a la incapacidad de las células vegetales para migrar, no se ajustan a la definición más extendida del cáncer en animales.

Fuente: Muy Interesante, s.f.



Fuentes:
1.    ¿Qué es el cáncer? [Internet]. Asociación Española Contra el Cáncer. 2018 [cited 2020 oct 26].            Available from: https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/que-es-cancer
2.    Sanz A. ¿Pueden padecer cáncer las plantas? Métode. 2016





miércoles, 30 de septiembre de 2020

Cormófito del mes: ERÍGERO DEL CANADÁ

El cormófito de este mes el el erígero del Canadá, hierba carnicera, zamarraga o Conyza canadensis.

Fuente: Wikipedia, s.f.

Tras un parón (largo) de verano voy a intentar mantener el blog con vida, por lo menos esta sección. Lo he elegido por ser especie modelo del género Conyza, que engloba varias de las malas hierbas que más preocupan a nivel mundial.

Conyza pertenece a la familia de las compuestas o Asteraceae, una de las familias de plantas más diversas y caracterizada por tener inflorescencias compuestas de cientos o miles de flores diminutas, lo cual mejora enormemente la reproducción. Ya fue presentada esta familia en la entrada sobre el diente de león. En cuanto al género Conyza, engloba unas 50 especies incluyendo varias malas hierbas importantes. 

C. canadensis es una herbácea anual (aunque en regiones templadas en las que ha sido introducida se comporta como bianual) de 30 a 180 cm de altura, así que es de tamaño muy variable. Su tallo verde es frágil, acanalado y erecto muy ramificado, con hojas lanceoladas y agudas. Las inflorescencias están agrupadas en racimos de capítulos florales numerosos y hemisféricos y forman, como es característico en la familia de las compuestas, una panícula compacta y alargada. El fruto consiste en unos poco vistosos vilanos que a su vez consisten en unas reducidas semillas adornadas de finísimas fibras blancas, muy eficaces para la dispersión con la ayuda del viento (1,2). 

El nombre de la especie sugiere que es nativa de Canadá. Sin embargo, actualmente está extendida por todo el mundo. Se trata de una mala hierba que crece preferentemente en ambientes muy alterados y hábitats degradados, como cunetas de carreteras y canteras o campos de cultivo abandonados. Al estar extendida y naturalizada por gran parte del mundo, causando daños en los ecosistemas en los que es introducida, también se la considera una especie invasora (2).

La mayor parte de investigaciones sobre C. canadensis están orientadas, por tanto, a su control o su erradicación. Por una parte, los agricultores intentan eliminarla de los cultivos para minimizar pérdidas en el rendimiento y, por otra, las Administraciones de los lugares en los que C. canadensis está naturalizada y no es autóctona deben realizar un esfuerzo para erradicarla de los ecosistemas que ha "invadido" y evitar que sea introducido en otros. Sin embargo, el control de esta especie se hace especialmente difícil, debido sobre todo a dos factores:

  • La dispersión de semillas es altísima. Si en marzo, cuando el cormófito del mes fue la amapola, hablábamos de que las 40.000 semillas por individuo la hacían muy difícil de controlar, C. canadensis produce 100.000 semillas por individuo, que se dispersan por el viento. Gran parte de estas semillas ni siquiera germinarán, pero basta que unas pocas crezcan adecuadamente y se reproduzcan para mantener el crecimiento de la especie.
  • El control químico se hace cada vez más difícil. Se han encontrado poblaciones resistentes al glifosato, herbicida más usado a nivel mundial. Aunque por ahora no parezca que haya grandes problemas en cuanto a resistencia a otros herbicidas, el control químico solo es ampliamente viable en cultivos. Se han hallado poblaciones de C. canadensis en ecosistemas naturales o en restauración, incluso zonas protegidas o de especial interés. En esos casos, aunque el control químico sea capaz de erradicar la población invasora, se llevaría por delante poblaciones de otras muchas especies causando un mayor daño que beneificio al ecosistema. Esto es aplicable a otros métodos como mallas, etc.
Al no existir tampoco estudios que avalen un posible control biológico, el único método hasta la fecha completamente eficaz para su erradicación es el mecánico: la eliminación manual y selectiva de los pies, antes de que echen semillas. Esto, sin embargo, requiere muchísima mano de obra y, por tanto, un coste económico muy alto. Todo esto puede sonar a otras publicaciones sobre malas hierbas y especies vegetales invasoras. Por tanto, la conclusión que se puede sacar es que el único método 100% eficaz para controlar especies invasoras es no permitir que lleguen especies invasoras: minimizar la entrada de especies exóticas con potencial de ser invasoras (no aplica a cultivos incapaces de sobrevivir a largo plazo sin intervención humana) y la detección y erradicación temprana de las especies que, aun con todo, logren entrar y naturalizarse.

Fuente: José Ángel Rodríguez, 2015


Fuentes:

1.        Conyza canadensis [Internet]. Wikipedia, la enciclopedia libre. [cited 2020 Sep 30]. Available from: https://es.wikipedia.org/wiki/Conyza_canadensis

2.        Zamarraga (Conyza canadensis). Proy Sierra Baza. 2020;255.


lunes, 1 de junio de 2020

Cormófito del mes: PERAL

El cormófito de este mes (de mayo, aunque estemos a 1 de junio) es el peral o Pyrus communis.

Fuente: CERTIS, 2017

Lo he elegido porque ya tocaba hablar sobre un árbol (aunque haya hablado del tomillo, lo considero un arbusto) y creo que es de interés ya que se cultiva en abundancia debido a su fruto, la pera, que todos conocemos.

Pyrus pertenece a la familia de las rosáceas, a la cual pertenecen muchos árboles frutales como el melocotonero, membrillero, manzano, almendro, ciruelo, cerezo, endrino... siendo una de las familias de plantas más importantes en la dieta humana. Asimismo, dentro de género Pyrus, hay varias especies tales como P. pyrifolia y P. bretschneideri, pero esta entrada estará centrada en el P. communis, que es el peral común y con diferencia el más cultivado para obtener las peras (1).

El peral es un árbol de hasta 20 metros de altura, con hojas alternas de hasta 10 cm de largo. Estas son ovaladas, pelosas, con borde aserrado y de color verde brillante. Las flores son blancas y están agrupadas en inflorescencias de 5 a 12 individuos. El tronco es grueso, de corteza agrietada y color grisáceo. Las ramas salen desde el tronco formando ángulos de 45 grados. El fruto es un pomo mediano del cual existen diversas variedades de las cuales hablaré después, aunque normalmente son verdes o amarillos (1,2).

Es un árbol caducifolio con un promedio de vida de 65 años, con individuos que han llegado a vivir 400 años. Es originario de Europa y Asia, sin embargo, actualmente se cultiva en todo el mundo por sus frutos. De hecho, Argentina es el mayor exportador de peras del mundo. Es propio de climas templados y su cultivo es muy adecuado en lugares con veranos templados e inviernos fríos, ya que destaca por su tolerancia al frío durante su estado vegetativo. Sin embargo, debido a su temprana floración, es vulnerable a las heladas primaverales. Requiere suelos limosos, sanos, aireados y profundos (1,2).

Tanto la brotación como la floración son precoces si las comparamos con otros árboles similares y con los que está emparentado como el manzano. La polinización es entomófila y cruzada. La floración es abundante, no así la fructificación, ya que menos de un 20% de las flores acaban dando fruto. Es posible la partenocarpia, es decir, la formación de fruto aun cuando no ha tenido lugar la fecundación, aunque solo es común en algunas variedades como la Conferencia y la Passacrassana. Cuando se han formado los frutos (peras), pueden caerse debido a varias causas:
  • Ausencia de fecundación: caída durante el cuajado del fruto
  • Factores minerales: caída fisiológica. La habitual
  • Sensibilidad varietal: caída antes de la madurez
  • Caída debida a un parásito o enfermedad
En condiciones naturales, la reproducción asexual sería muy rara en esta especie, pero al ser una especie cultivada a gran escala es muy común la multiplicación mediante injerto (2).

Existen diversas variedades de pera, siendo las más conocidas en España las siguientes: Blanquilla, Ercolini, Limonera, Buen Cristiano Williams, Conferencia, Buena Luisa de Arranches, Decana de los Comicios y Bartlett. Además de las diferencias en aspecto y sabor de las peras, las variedades tienen diferencias fisiológicas a nivel de planta, que deben tenerse en cuenta en caso de querer cultivar un peral. Por ejemplo, hay variedades con tallos más altos, que habitualmente se usan en la multiplicación mediante injertos, como la Mantecosa Hardy. Por otra parte, algunas variedades presentan una mayor partenocarpia que otras. La variedad puede influir también en la tolerancia a factores ambientales, como la temperatura o la luz, o incluso los patógenos pueden atacar de forma diferente a diferentes variedades. Actualmente no se tiene constancia de ninguna población de peral resistente a herbicidas (1,2).

Fuente: Árboles frutales, 2020

Si P. communis es tan ampliamente cultivado, es por su fruto, la pera, cuyo uso es principalmente gastronómico. Se emplea como fruta de postre y en la elaboración de otros postres como las peras al vino o las compotas y mermeladas. Aunque no sea la fruta más común para la elaboración de bebidas, se comercializan el zumo y la sidra.

Fuente: Árboles frutales, 2020


Fuentes:1.     Peral: todo lo que debes saber [Internet]. Árboles frutales. 2020 [cited 2020 Jun 1]. Available from: https://arbolesfrutales.org/peral-todo-lo-que-debes-saber/
2.     Gran libro de los árboles frutales. 2009. ISBN: 84-7971-536-7. Servilibro. 197 p.

jueves, 30 de abril de 2020

Cormófito del mes: DIENTE DE LEÓN

El cormófito de este mes es el diente de león o Taraxacum officinale.

Fuente: hablemosdeflores, s.f.
Lo he elegido porque puede estamos en primavera (en el hemisferio Norte) y su flor es de las más características de la primavera.

Taraxacum pertenece a la familia Asteraceae, que es una de las familias de plantas más diversas y cosmopolitas, al englobar más de 1000 géneros y 20000 especies y estar distribuidas por todo el planeta. Se caracterizan por tener inflorescencias compuestas de cientos o miles de flores diminutas, lo cual mejora enormemente la reproducción. Taraxacum officinale puede alcanzar hasta 40 cm de altura y tiene raíz primaria y roseta basal. Las hojas son alternas, lanceoladas con una nervadura central, sin peciolo, pinnatipartidas con lóbulos de márgenes dentados y agudos (de ahí su nombre común) y ocasionalmente con microvellosidades. Es una planta acaulescente, esto es, tiene el tallo extremadamente corto. Lo que da mayor altura a la planta cuando está en flor es el entrenudo o escapo, que sí es bastante más largo. Las inflorescencias amarillas y redondas son de lo más característico de esta planta, sin embargo no deben usarse como único método de identificación ya que hay otras herbáceas que tienen inflorescencias. El fruto también es muy característico, un aquenio con largo pico y vilano, y la infrutescencia se llama comúnmente "abuelito" (1,2).

Fuente: Actitud saludable, s.f.
Su ciclo vital es bastante llamativo, debido a los cambios de aspecto que sufre la planta. Se trata de una planta perenne, pero al tener el tallo tan corto, cuando no está en flor es muy pequeña, poco vistosa y pasa desapercibida. Florece en primavera, habitualmente quedándose las flores hasta el verano. Al igual que las inflorescencias están formadas por cientos de flores, lo mismo ocurre con las infrutescencias, formadas por hasta 2000 frutos; y es en esta fase cuando quizás sea la planta más llamativa, ya que forma los conocidos "abuelitos". La dispersión de los frutos se realiza por el viento y es muy eficiente ya que son extremadamente ligeros, y los soplidos de los mamíferos como los seres humanos le ayudan (2,3).

Fuente: mariaflaya (2019)
Los indicios apuntan a que el diente de león es originario de Europa. Sin embargo, actualmente está distribuido por todo el mundo, y es muy común. La Biología Vegetal ya tiene esta planta muy caracterizada y estudiada. Sin embargo, el "conocimiento general" a menudo la pasa por alto a pesar de lo común que es, y mucha gente desconoce que las inflorescencias amarillas tan características y los abuelitos sean, efectivamente, la misma planta (aunque en distintos estadíos del ciclo biológico). Aun y todo, se le han encontrado diversos usos debido a su valor nutricional. Es rica en minerales como el hierro, potasio, calcio, cinc, magnesio y fósforo, así como en vitaminas A (betacaroteno que nuestro sistema digestivo transforma en vitamina A), C y K. Es muy digestiva debido al ácido quinurénico. Las hojas pueden consumirse frescas (en ensalada), secas o en infusión (4).

Por otra parte, si nos ceñimos a la definición estricta de mala hierba, el diente de león en ocasiones puede considerarse como tal. Sin embargo, y a pesar de su amplia distribución y abundancia, no suele ocasionar daños significativos y rara vez se habla de él como una mala hierba.

Como se ha comentado, a pesar de ser una planta extremadamente común, es pasada por alto en muchas ocasiones, y las referencias en la cultura popular no abundan lo que cabría esperar. Antiguamente se llamaba a esta planta "meacamas" debido a la falsa creencia de que tocarla producía incontinencia. Algunos cuentos infantiles hacen referencia al diente de león, especialmente en cuando está en forma de abuelito. Finalmente, comentar que tres de mis Pokémon favoritos, Hoppip, Skiploom y Jumpluff, están basados en el ciclo biológico del diente de león.

Fuente: silver-Z, 2017

Fuentes:
1.     Asteraceae [Internet]. EcuRed [cited 2020 Apr 30]. Available from: https://www.ecured.cu/Asteraceae
2.     Taraxacum officinale [Internet]. Wikipedia, la enciclopedia libre [cited 2020 Apr 30]. Available from: https://es.wikipedia.org/wiki/Taraxacum_officinale#Distribución_y_hábitat
3.     Diente de león común [Internet]. Biopedia [cited 2020 Apr 30]. Available from: https://www.biopedia.com/diente-de-leon-comun/
4.     Diente de león: beneficios, propiedades y contraindicaciones [Internet]. Ecocosas. 2019 [cited 2020 Apr 30]. Available from: https://ecocosas.com/plantas-medicinales/diente-de-leon/

miércoles, 8 de abril de 2020

Malas hierbas y herbicidas

En lo personal, noto cierta confusión en mucha gente cuando le digo que trabajo con malas hierbas y herbicidas. Principalmente, el lío viene del mismo término "mala hierba". Incluso cuando en este mismo blog ya he hablado de dos malas hierbas relevantes como lo son una especie de amaranto (A. palmeri) y la amapola, la mayoría de personas no saben exactamente qué es una mala hierba y a qué nos referimos con este término. Hay menos creencias erróneas con respecto a los herbicidas, así que en este tema harían falta menos aclaraciones, sin embargo, si voy a hablar de nociones básicas sobre herbicidas, es obvio que tiene que ser en esta entrada por la estrechísima relación que tienen estos xenobióticos con las malas hierbas.

Por lo tanto, el objetivo de esta entrada va a ser aclarar qué es una mala hierba y explicar generalidades básicas sobre malas hierbas y herbicidas. De esta forma, considero que serán más inteligibles entradas posteriores sobre estos temas, que previsiblemente vendrán bastantes ya que es a lo que me dedico ahora mismo.

¿Qué es exactamente una mala hierba?

Una mala hierba o maleza es una planta que crece de forma predominante en cultivos u otras situaciones marcadamente alteradas por el ser humano y que no son deseables. Toda aquella planta que crece espontáneamente en un terreno dedicado y que no queremos que crezca es considerada una mala hierba (1,2).

Fuente: EcuRed, s.f.


Características (y no características) de las malas hierbas

La única característica común a todas las malas hierbas es la que las define: son plantas no deseadas. Por tanto, esto engloba a plantas pertenecientes a grupos taxonómicos completamente distantes y son muy diversas. Sin embargo, una característica casi general a todas ellas es la alta capacidad de dispersión. Generan una gran cantidad de semillas garantizando un banco de semillas permanente. Muchas de estas semillas no germinarán, pero en condiciones favorables, pueden ser muy abundantes si no se controlan. De esta forma, suelen ser estrategas de la R. También suelen ser buenas competidoras, y compiten con los cultivos por el agua, la luz y los nutrientes (1).

Algunas de las características comúnmente atribuidas a las malas hierbas pero que no son exactamente así son las siguientes:

  • Las malas hierbas son tóxicas. No todas las malas hierbas tienen veneno, ni mucho menos, y algunas son hasta comestibles. Huelga decir también que la mayoría de plantas tóxicas no son malas hierbas ya que no crecen espontáneamente en cultivos y algunas, como el tejo, son de hecho cultivadas en parques y jardines, por lo que son de hecho susceptibles a sufrir competencia por malas hierbas. En cualquier caso, es cierto que muchas malas hierbas desprenden compuestos alelopáticos que impiden el crecimiento de otras especies vegetales.
  • Las malas hierbas son especies invasoras. Las especies invasoras son, en primer lugar, especies exóticas (tienen que cumplir más condiciones, pero esto da para otra entrada). Por tanto, las malas hierbas autóctonas, como en el caso de España podrían ser la amapola, la Echinochloa  o algunos raigrases, entre otras muchas, no pueden ser consideradas invasoras. Sin embargo, las especies de plantas invasoras sí suelen terminar siendo malas hierbas.
  • Las malas hierbas pinchan. De forma obvia, no tiene nada que ver ser una planta indeseada en un cultivo con presentar o no espinas u otras estructuras.
  • Las malas hierbas son feas. Subjetividad aparte, esto quizás podría aplicarse para malas hierbas en parques y jardines, donde el cultivo es meramente decorativo, sin embargo, la mayoría de veces en las que se habla de malas hierbas es en cultivos forrajeros o comestibles, donde, evidentemente, lo que importa es la competencia que hace una mala hierba y no su aspecto. 
  • Las malas hierbas son parásitas. Nada que ver. Un parásito es un ser vivo que vive en la superficie o el interior de otro ser vivo, y que se alimenta de sus sustancias, debilitándolo. Evidentemente, existen plantas parásitas (la más conocida es el muérdago),  pero nuevamente poco tienen que ver con las malas hierbas. Las malas hierbas son competidoras, no parásitas. 
A menudo, las malas hierbas son beneficiadas por las condiciones creadas por el ser humano, como la eliminación de la competencia natural o la fertilización. Debido a la competencia generada por las malas hierbas en los cultivos, el rendimiento de los mismos suele bajar cuando compite con una población significativa de malas hierbas. Interfieren en la recolección de los cultivos, aumentan los costes de producción y, además, pueden transmitir enfermedades, debido a ello, desde el inicio de la agricultura el ser humano ha intentado controlarlas (1).

La ciencia dedicada al estudio y control de las malas hierbas es la malherbología.

Los herbicidas como métodos de control

Los herbicidas son compuestos químicos específicamente indicados para matar malas hierbas, y actualmente son el método más usado para el control de malas hierbas. El primer herbicida conocido como tal fue el ácido 2,4-diclorofenoxiacético al principio de los años 40, aunque anteriormente ya se usaban compuestos inorgánicos como el cloruro sódico y los sulfatos de cobre y hierro (1). 

Actualmente, existen más de 200 materias activas catalogadas como herbicidas. Su uso aumentó en gran medida el rendimiento de los cultivos, debido a su eficacia y a los relativamente bajos recursos que requiere su uso en comparación con otros métodos de control. Entre las desventajas del uso de herbicidas, se encuentra la posible toxicidad. Aunque son compuestos que inhiben específicamente rutas metabólicas exclusivas de plantas, se ha demostrado que algunos presentan toxicidad en otras especies y son capaces de causar contaminación. Debido a ello, muchos de los herbicidas existentes están prohibidos por la Unión Europea (3). Probablemente el problema más importante causado por el uso indiscriminado de herbicidas es la selección de malas hierbas resistentes, lo cual complica sobremanera su control. 

Fuente: Britannica, s.f.
Fuentes:
1.    Zabalza A. La inhibición de la biosíntesis de aminoácidos de cadena ramificada y su utilización como diana de herbicidas. Universidad Pública de Navarra. 2003
2.    Tello J. Control de malas hierbas en la vid. Efectos sobre el viñedo [Internet]. VitiViniCultura. 2016 [cited 2020 Apr 8]. Available from: http://www.vitivinicultura.net/control-de-malas-hierbas-en-vid.html 
3.    EU Pesticide Database [Internet] [cited 2020 Apr 8]. Available from: https://ec.europa.eu/food/plant/pesticides/eu-pesticides-database/public/?event=activesubstance.selection&language=EN





miércoles, 25 de marzo de 2020

Cormófito del mes: AMAPOLA

El cormófito de este mes es la amapola o Papaver rhoeas.

Fuente: EcuRed, s.f.
Antes que nada, decir que en febrero no hubo cormófito del mes ya que la última semana de dicho mes me pilló muy ocupado. Pero retomo la costumbre de elegir una planta y hablar de ella la última semana de cada mes. La he elegido porque es otra planta con la que trabajo, además del amaranto, y porque es una mala hierba muy conocida e importante.

Papaver pertenece a la familia Papaveraceae. Es de ciclo anual, entomógama y autoincompatible. Aunque no es lo habitual, puede tener hasta medio metro de alto. El tallo es erecto, velloso y poco ramificado. Las hojas no tienen peciolo, son pinnadas, dentadas, alternas y con una única nervadura central. Pero sin duda lo más característico de la morfología de esta planta es la flor, que sale en primavera. Son de forma acampanada, casi esférica, con cuatro pétalos y dos sépalos. Los pétalos son característicamente rojos, delicados y se marchitan rápidamente. Los estambres negros forman una especie de "botón negro", debido al racimo anillado que generan alrededor del gineceo. El fruto no es nada característico y conocido, tratándose de una cápsula verde cónica con un opérculo (1).

Es originaria y ampliamente distribuida por Europa, Asia y el norte de África. Desde la Edad Antigua, la amapola ha estado asociada a la agricultura en estos lugares, donde es una de las malas hierbas más importantes. Concretamente, es uno de los principales problemas en los cultivos de cereales de invierno. Su ciclo de vida anual está adaptado a los cultivos de los mismos, floreciendo y granando poco antes de las cosechas. En el norte de España puede causar pérdidas de hasta el 32% en rendimiento, y se encuentra en aproximadamente el 40% de los cultivos de cereales (1,2).

Las causas de que sea una mala hierba tan abundante y recurrente son su ciclo biológico y estrategias de reproducción. Esta última se ajusta a lo que en ecología se conoce como estratega de la R, es decir, la reproducción es una sola vez en toda la vida de un individuo (debido a que es anual), pero genera una gran cantidad de semillas, aun a sabiendas que muchas no van a llegar a germinar (3). En competencia con los cereales de invierno, una sola amapola puede generar 40.000 semillas. Esta alta fecundidad garantiza un banco de semillas persistente en los campos. Además, las semillas pueden ser viables hasta 8 años después de reproducirse. Debido a ello, año a año se acumulan semillas enterradas que, además, son heterogéneas en cuanto a edad. Asimismo, su periodo de germinación es muy amplio, desde otoño hasta primavera (2).

La amapola, en general, se controla con métodos habituales de control de plagas. El método más comúnmente usado es la aplicación de herbicidas. Sin embargo, y al igual que ocurriera con el amaranto, el uso reiterado de herbicidas con el mismo mecanismo de acción ha desencadenado la aparición de poblaciones resistentes en los últimos años, que han complicado sobremanera el control de la especie. Desde que en 1992 se halló en Cataluña un biotipo resistente al ácido 2,4-diclorofenoxiacético, un herbicida auxínico (grupo O), se han hallado varias poblaciones resistentes a herbicidas en España, incluyendo también alguna población con resistencia múltiple. Los principales grupos de herbicidas para los que se han encontrado resistencias en poblaciones de amapola son los herbicidas auxínicos (grupo O) y los herbicidas inhibidores de la acetolactato sintasa (grupo B). De la misma forma, son resistentes a estos dos grupos de herbicidas las poblaciones de amapola reportadas con resistencia múltiple. La resistencia a herbicidas está obligando a buscar métodos alternativos de control de las amapolas, entre los que destacan: combinación de herbicidas (no usar siempre herbicidas con el mismo mecanismo de acción), púas flexibles, barbecho, retraso de la siembra o, seguramente la mejor opción, una combinación integrada de todos estos métodos (1,2).

Aunque la amapola es más conocida como mala hierba, el ser humano ha sabido también aprovecharla de cierta manera. Tradicionalmente ha sido usada como planta medicinal, para combatir problemas respiratorios y nerviosos. La rhoeadina, compuesto característico de la amapola, es un narcótico natural ligeramente sedante. Por otra parte, no es un alimento muy común, pero las hojas tiernas son comestibles hervidas. Más común es comerse las semillas, bastante usadas en panadería y confitería. Finalmente, de la amapola se pueden extraer aceites para quemar. Debido a la rapidez a la que se marchitan los pétalos, no es aconsejable su uso como adorno floral (1).

Fuente: Rey et al (2016)

Fuentes:
1.    Amapola [Internet]. EcuRed. [cited 2020 Mar 25]. Available from: https://www.ecured.cu/Amapola
2.    Rey J, Torra J, Recasens J. La resistencia a herbicidas en amapola en cereales de invierno: un problema con solución sólo a medio plazo [Internet]. Interempresas. 2016 [cited 2020 Mar 25]. Available from: https://www.interempresas.net/Grandes-cultivos/Articulos/163550-resistencia-herbicidas-amapola-cereales-invierno-problema-solucion-solo-medio-plazo.html
3.    Contreras R. Estrategia de la r [Internet]. La Guía. 2013 [cited 2020 Mar 25]. Available from: https://biologia.laguia2000.com/ecologia/estrategia-de-la-r

viernes, 31 de enero de 2020

Cormófito del mes: VALERIANA

El cormófito de este mes es la valeriana o Valeriana officinalis.

Fuente: EcuRed, s.f.


Lo he elegido porque es una de las plantas medicinales más conocidas e interesantes pero también tiene ciertas contraindicaciones.

Valeriana officinalis es la especie más conocida del género Valeriana, perteneciente a la familia Caprifoliaceae. Por ello, generalmente es referida como, simplemente, valeriana, aunque si se quiere diferenciar de otras especies de su género puede llamarse valeriana oficinal, valeriana medicinal o hierba de los gatos (o usar el nombre científico, claro). Es una herbácea, pero puede alcanzar un tamaño considerable de hasta 2 metros. Su tallo es erecto, robusto y hueco, y posee rizoma (tallo subterráneo horizontal). Las hojas son opuestas, pinnadas y, las superiores, son sésiles o están menos pecioladas. Las flores son blancas o rosas y están agrupadas en inflorescencias aplanadas; son de lo más característico a la hora de identificar esta planta. Como casi todas las plantas con rizoma, es perenne y el rizoma es grande y amarillento por fuera y blanco por dentro (1).

Es una planta nativa de Europa y de algunas zonas de Asia, habiendo sido introducida también en América del Norte (2). Presenta altos requerimientos hídricos, de forma que suele crecer en bosques y herbazales húmedos, así como en los márgenes de los ríos. En otoño, los frutos se desprenden y la planta se seca, sobrevive al invierno gracias al rizoma (1).

Es muy conocida por sus amplias propiedades medicinales, lo que ha dado lugar a su consumo casero y a servir como base de algunos medicamentos. Las propiedades medicinales de esta planta se concentran en la raíz. Esta contiene valepotriatos (1-5%) y aceites esenciales (hasta un 2%) cuyo efecto más notable y conocido es el relajante muscular e hipnótico. Estos principios activos de la valeriana afectan al neurotransmisor ácido gamma-aminobutírico, aumentando la concentración cerebral y calmando el sistema nervioso, la ansiedad y la tensión muscular (1).

La valeriana es, efectivamente, un somnífero natural bastante eficaz. Por ello, puede emplearse para dormir. Es capaz de paliar problemas de insomnio, incluso los que incluyen manifestaciones neurasténicas, en los que entran también neurosis, calambres abdominales o hiperexcitabilidad. Ayuda tanto a mejorar la calidad del sueño como a conciliarlo más fácilmente. Debido a su capacidad de actuar calmando el sistema nervioso, son otras las patologías no infecciosas de este sistema. Tiene propiedades ansiolíticas de forma que es indicada para casos de ansiedad. Puede incluso emplearse para adelgazar ya que la reducción de la ansiedad también aplica para el momento de comer. En general, puede emplearse para cualquier situación de estrés o de nervios. Asimismo, se considera un remedio natural para la hipertensión arterial cuando el nerviosismo es una de las causas de la tensión alta (3).

Otras propiedades que parece tener la valeriana, aunque son menos estudiadas, son los efectos antiepilépticos, antihelmínticos y emenagogos. Se ha llegado a utilizar para hacer frente a migrañas, jaquecas, calambres, problemas cardiovasculares, convulsiones, úlceras de boca, debilidad de la vista, algunas enfermedades infecciosas leves como el resfriado, y hasta para dejar de fumar (3).

Hay muchas formas de tomar valeriana, las cuales incluyen infusiones, polvo soluble, gotas, pastillas o comprimidos, o aplicando directamente el aceite esencial en la piel (3). Según para qué se quiera tomar, la forma idónea y la dosis varían. Por ejemplo, si solo se quiere tomar para reducir la ansiedad al comer y así mejorar la alimentación pero no se requieren sus propiedades calmantes más allá de eso, debe tomarse en bajas cantidades y preferiblemente en forma de infusión. Si es para tratar alguna patología del sistema nervioso, quizás haya que pasarse a los comprimidos. No soy médico ni farmacéutico ni nada similar, yo me dedico a estudiar las plantas desde el punto de vista ecofisiológico, por favor, antes de tomar medicamentos, por muy naturales que sean, consultad con un especialista.

Y es que, especialmente a la hora de tomar valeriana existen algunos problemas. Para empezar, si bien sus efectos sobre el sistema nervioso parecen estar bastante claros, las propiedades adicionales listadas hace dos párrafos son más dudosas. En muchos de los casos citados, es posible que haya servido debido a lo positivo que ha sido calmar el estrés. Por ejemplo, es muy probable que, si la valeriana ayuda a dejar de fumar, no es por otra cosa que calma la ansiedad y la dificultad para dormir que produce el "mono" (1). Para las infecciones respiratorias, una infusión de valeriana ayuda sencillamente porque es una bebida caliente, no tiene porqué ser mejor que una infusión de cualquier otra planta, como un té.

Las contraindicaciones a la hora de tomar valeriana no son muchas si se toma en forma de infusión o polvo soluble, pero sí son importantes cuando se habla de tomarla como principio activo de un medicamento, como los comprimidos. Es considerada bastante segura, pero aun y todo no se libra de los efectos secundarios, la mayoría de ellos debidos, precisamente, a sus propiedades calmantes: mareos, dolores de cabeza, somnolencia. Unas de las contraindicaciones más relevantes de los medicamentos basados en la valeriana son las interacciones con otros medicamentos o con el alcohol. Si se toma valeriana y alcohol, es posible que se potencie en gran medida el efecto sedante de la planta. Por lo general, no se recomienda tomar simultáneamente un medicamento basado en valeriana y otro medicamento con principios sedantes, pero esta es una regla muy general: si puedes mezclarla con x medicamento o no lo dirán los prospectos o el especialista en cuestión. Para algunas personas con ciertas características, como niños menores de 12 años, embarazadas o gente con problemas hepáticos, la valeriana no es recomendable. Finalmente, por supuesto y como casi todo, la valeriana puede provocar reacciones alérgicas en algunas personas (3,4).

En cierta forma, ocurre algo parecido a lo que ya escribí sobre el tomillo, solo que en este caso es más notable debido a las potentísimas propiedades de la valeriana. Cuando se toman sus esencias de forma concentrada o como principio activo de un medicamento, a pesar de que sea algo natural, debe prestarse muchísima atención a la dosis y las contraindicaciones.

Fuente: EcuRed, s.f.


1.          Propiedades de la valeriana [Internet]. Botanical Online. 2019 [cited 2020 Jan 31]. Available from: https://www.botanical-online.com/plantas-medicinales/valeriana-propiedades-caracteristicas
2.          Valeriana [Internet]. EcuRed. [cited 2020 Jan 31]. Available from: https://www.ecured.cu/Valeriana
3.          Valeriana: cuándo tomarla, en qué dosis y a quién se la puedes dar [Internet]. PlantasMedicinales24. [cited 2020 Jan 31]. Available from: https://www.hierbaspara.com/valeriana
4.          Bauer B. La valeriana: ¿es un somnífero natural seguro y eficaz? [Internet]. MayoClinic. 2018 [cited 2020 Jan 31]. Available from: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/insomnia/expert-answers/valerian/faq-20057875