viernes, 31 de enero de 2020

Cormófito del mes: VALERIANA

El cormófito de este mes es la valeriana o Valeriana officinalis.

Fuente: EcuRed, s.f.


Lo he elegido porque es una de las plantas medicinales más conocidas e interesantes pero también tiene ciertas contraindicaciones.

Valeriana officinalis es la especie más conocida del género Valeriana, perteneciente a la familia Caprifoliaceae. Por ello, generalmente es referida como, simplemente, valeriana, aunque si se quiere diferenciar de otras especies de su género puede llamarse valeriana oficinal, valeriana medicinal o hierba de los gatos (o usar el nombre científico, claro). Es una herbácea, pero puede alcanzar un tamaño considerable de hasta 2 metros. Su tallo es erecto, robusto y hueco, y posee rizoma (tallo subterráneo horizontal). Las hojas son opuestas, pinnadas y, las superiores, son sésiles o están menos pecioladas. Las flores son blancas o rosas y están agrupadas en inflorescencias aplanadas; son de lo más característico a la hora de identificar esta planta. Como casi todas las plantas con rizoma, es perenne y el rizoma es grande y amarillento por fuera y blanco por dentro (1).

Es una planta nativa de Europa y de algunas zonas de Asia, habiendo sido introducida también en América del Norte (2). Presenta altos requerimientos hídricos, de forma que suele crecer en bosques y herbazales húmedos, así como en los márgenes de los ríos. En otoño, los frutos se desprenden y la planta se seca, sobrevive al invierno gracias al rizoma (1).

Es muy conocida por sus amplias propiedades medicinales, lo que ha dado lugar a su consumo casero y a servir como base de algunos medicamentos. Las propiedades medicinales de esta planta se concentran en la raíz. Esta contiene valepotriatos (1-5%) y aceites esenciales (hasta un 2%) cuyo efecto más notable y conocido es el relajante muscular e hipnótico. Estos principios activos de la valeriana afectan al neurotransmisor ácido gamma-aminobutírico, aumentando la concentración cerebral y calmando el sistema nervioso, la ansiedad y la tensión muscular (1).

La valeriana es, efectivamente, un somnífero natural bastante eficaz. Por ello, puede emplearse para dormir. Es capaz de paliar problemas de insomnio, incluso los que incluyen manifestaciones neurasténicas, en los que entran también neurosis, calambres abdominales o hiperexcitabilidad. Ayuda tanto a mejorar la calidad del sueño como a conciliarlo más fácilmente. Debido a su capacidad de actuar calmando el sistema nervioso, son otras las patologías no infecciosas de este sistema. Tiene propiedades ansiolíticas de forma que es indicada para casos de ansiedad. Puede incluso emplearse para adelgazar ya que la reducción de la ansiedad también aplica para el momento de comer. En general, puede emplearse para cualquier situación de estrés o de nervios. Asimismo, se considera un remedio natural para la hipertensión arterial cuando el nerviosismo es una de las causas de la tensión alta (3).

Otras propiedades que parece tener la valeriana, aunque son menos estudiadas, son los efectos antiepilépticos, antihelmínticos y emenagogos. Se ha llegado a utilizar para hacer frente a migrañas, jaquecas, calambres, problemas cardiovasculares, convulsiones, úlceras de boca, debilidad de la vista, algunas enfermedades infecciosas leves como el resfriado, y hasta para dejar de fumar (3).

Hay muchas formas de tomar valeriana, las cuales incluyen infusiones, polvo soluble, gotas, pastillas o comprimidos, o aplicando directamente el aceite esencial en la piel (3). Según para qué se quiera tomar, la forma idónea y la dosis varían. Por ejemplo, si solo se quiere tomar para reducir la ansiedad al comer y así mejorar la alimentación pero no se requieren sus propiedades calmantes más allá de eso, debe tomarse en bajas cantidades y preferiblemente en forma de infusión. Si es para tratar alguna patología del sistema nervioso, quizás haya que pasarse a los comprimidos. No soy médico ni farmacéutico ni nada similar, yo me dedico a estudiar las plantas desde el punto de vista ecofisiológico, por favor, antes de tomar medicamentos, por muy naturales que sean, consultad con un especialista.

Y es que, especialmente a la hora de tomar valeriana existen algunos problemas. Para empezar, si bien sus efectos sobre el sistema nervioso parecen estar bastante claros, las propiedades adicionales listadas hace dos párrafos son más dudosas. En muchos de los casos citados, es posible que haya servido debido a lo positivo que ha sido calmar el estrés. Por ejemplo, es muy probable que, si la valeriana ayuda a dejar de fumar, no es por otra cosa que calma la ansiedad y la dificultad para dormir que produce el "mono" (1). Para las infecciones respiratorias, una infusión de valeriana ayuda sencillamente porque es una bebida caliente, no tiene porqué ser mejor que una infusión de cualquier otra planta, como un té.

Las contraindicaciones a la hora de tomar valeriana no son muchas si se toma en forma de infusión o polvo soluble, pero sí son importantes cuando se habla de tomarla como principio activo de un medicamento, como los comprimidos. Es considerada bastante segura, pero aun y todo no se libra de los efectos secundarios, la mayoría de ellos debidos, precisamente, a sus propiedades calmantes: mareos, dolores de cabeza, somnolencia. Unas de las contraindicaciones más relevantes de los medicamentos basados en la valeriana son las interacciones con otros medicamentos o con el alcohol. Si se toma valeriana y alcohol, es posible que se potencie en gran medida el efecto sedante de la planta. Por lo general, no se recomienda tomar simultáneamente un medicamento basado en valeriana y otro medicamento con principios sedantes, pero esta es una regla muy general: si puedes mezclarla con x medicamento o no lo dirán los prospectos o el especialista en cuestión. Para algunas personas con ciertas características, como niños menores de 12 años, embarazadas o gente con problemas hepáticos, la valeriana no es recomendable. Finalmente, por supuesto y como casi todo, la valeriana puede provocar reacciones alérgicas en algunas personas (3,4).

En cierta forma, ocurre algo parecido a lo que ya escribí sobre el tomillo, solo que en este caso es más notable debido a las potentísimas propiedades de la valeriana. Cuando se toman sus esencias de forma concentrada o como principio activo de un medicamento, a pesar de que sea algo natural, debe prestarse muchísima atención a la dosis y las contraindicaciones.

Fuente: EcuRed, s.f.


1.          Propiedades de la valeriana [Internet]. Botanical Online. 2019 [cited 2020 Jan 31]. Available from: https://www.botanical-online.com/plantas-medicinales/valeriana-propiedades-caracteristicas
2.          Valeriana [Internet]. EcuRed. [cited 2020 Jan 31]. Available from: https://www.ecured.cu/Valeriana
3.          Valeriana: cuándo tomarla, en qué dosis y a quién se la puedes dar [Internet]. PlantasMedicinales24. [cited 2020 Jan 31]. Available from: https://www.hierbaspara.com/valeriana
4.          Bauer B. La valeriana: ¿es un somnífero natural seguro y eficaz? [Internet]. MayoClinic. 2018 [cited 2020 Jan 31]. Available from: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/insomnia/expert-answers/valerian/faq-20057875

martes, 28 de enero de 2020

Fotosíntesis

Con esta entrada, vamos introduciéndonos en el metabolismo de las plantas. El metabolismo consiste en el conjunto de reacciones bio-físico-químicas en las que se sintetizan y/o degradan compuestos necesarios en los organismos, y que se expresan a nivel celular y de organismo (1). En las plantas, la ruta metabólica más conocida y muy probablemente la más importante a nivel de organismo y a nivel ecológico es la fotosíntesis.

Antes de empezar a explicar el proceso de la fotosíntesis, mejor será dejar claros algunos conceptos. En primer lugar, decir que el metabolismo se puede dividir en anabolismo y catabolismo. El anabolismo o metabolismo constructivo es aquel en el cual se sintetizan sustancias complejas a partir de moléculas simples, mientras que en el catabolismo o metabolismo destructivo se destruyen sustancias complejas obteniendo moléculas simples y, a menudo, energía. La fotosíntesis entra, sin duda, en el grupo del anabolismo y es, en cierta medida, opuesta a la respiración, que es la ruta catabólica por excelencia. En segundo lugar, recalcar que esta entrada se va a centrar en la fotosíntesis de las plantas, y podría extenderse a todos los organismos fotoautótrofos aerobios (además de las plantas, algunas bacterias y algas). Los organismos fotoautótrofos son aquellos que usan la luz como fuente de energía (foto) y una molécula inorgánica, el CO2, como fuente de carbono. Existen bacterias fotoheterótrofas como las heliobacterias que también hacen la fotosíntesis, pero es diferente ya que usan moléculas orgánicas como fuente de carbono y no voy a entrar ahí. Asimismo, otras bacterias realizan la fotosíntesis anaerobia, que utiliza ácido sulfhídrico y desprende azufre en lugar de agua y oxígeno, respectivamente.

Fuente: Mader, 2012


La fotosíntesis en un proceso químico basado en la transformación de la energía solar en energía química, y en el uso de esta energía transformada para la síntesis de carbono orgánico a partir de carbono inorgánico. A nivel de organismo, tiene lugar en el parénquima de la hoja y, a nivel celular, en los cloroplastos. Se distinguen las siguientes fases: fase luminosa y ciclo de Calvin.

Fase luminosa

La fase luminosa tiene lugar en los tilacoides de los grana. Aquí, se encuentran los dos fotosistemas (PSI y PSII). Estos tienen la función de captar la luz y transformar la energía lumínica en energía química gracias a una cadena de transporte electrónico. La luz es captada gracias a los pigmentos fotosintéticos, de los cuales el más importante es la clorofila, que da el característico color verde a las plantas. La eficacia con la que las plantas transforman la energía lumínica en química oscila entre un 3 y un 6% (2,3). Cada fotosistema consta de dos complejos:

  • Los complejos recolectores (LHC, por sus siglas en inglés) son los encargados de captar la luz. Están formados por clorofila a y b acoplada a proteínas y también contienen carotenoides, pigmentos que absorben a una longitud de onda diferente al de las clorofilas y cuya principal función es la fotoprotección.
  • Los centros de reacción son los encargados de la cadena de transporte electrónico, y contienen el primer donador y el primer aceptor de electrones.
La luz es absorbida por los complejos recolectores de ambos fotosistemas, que atrapan fotones de la luz y elevan los electrones a niveles superiores a su estado fundamental, generando energía. La energía se va transportando por resonancia entre diferentes moléculas de clorofila hasta el centro del PSII. Aquí, se produce la fotólisis del agua, generando 2 protones, 2 electrones y 2 átomos de oxígeno. El oxígeno es liberado. Los protones son translocados al interior del tilacoide y se genera un gradiente electroquímico. Con este gradiente electroquímico, los electrones van descendiendo desde estados energéticos altos hacia los bajos a través de una cadena de transporte electrónico. Parte de la energía que desprenden estos electrones es destinada a la creación de un gradiente energético a través de las membranas de los tilacoides, que la enzima ATP-sintasa utiliza para la generación de ATP, una molécula que sirve para almacenar energía (2,3). 

Cuando han alcanzado un estado energético bajo, los electrones son redirigidos al PSI, que al haber absorbido también energía lumínica, vuelve a elevarlos a un estado energético alto. Pasan por una segunda cadena de transporte electrónico hasta llegar al último aceptor de electrones, el NADP+, generando NADPH (3). 

Fuente: STUDYLIB, s.f.


El ATP y el NADPH se utilizan en la fase oscura. Los electrones sobrantes, por su parte, son devueltos a las moléculas de clorofila que han perdido uno al iniciar la fase luminosa.

Formación de malato

En la mayoría de plantas, llamadas plantas C3, de la cadena de transporte electrónico se pasa directamente al ciclo de Calvin, en el cual el CO2 absorbido por los estomas se utiliza para generar monosacáridos

Sin embargo, en algunas plantas, las plantas C4 y las plantas CAM, el dióxido de carbono absorbido, antes de pasar al ciclo de Calvin, reacciona con el fosfoenolpiruvato originando oxalacetato, que posteriormente es convertido en malato. El malato es, finalmente, descarboxilado, para producir piruvato y, nuevamente, dióxido de carbono, el cual, ahora sí, entra en el ciclo de Calvin. En las plantas C4 todo este proceso ocurre seguidamente. En las plantas CAM, en cambio, existe una separación temporal ya que al contrario de las demás plantas mantienen abiertos los estomas durante la noche. Así, durante la noche absorben CO2 y lo transforman en malato y durante el día el malato es descarboxilado y comienza el ciclo de Calvin (4).

Las diferencias entre estos tres grupos de plantas y las ventajas adaptativas de cada uno dan para una entrada independiente que quizás haya en un futuro.

Ciclo de Calvin

El ciclo de Calvin a menudo es llamado fase oscura, haciendo referencia al hecho de que, al contrario de la fase luminosa, no requiere luz para funcionar. Sin embargo, esto no es del todo cierto, ya que algunas de las enzimas que intervienen en el proceso son dependientes de la energía solar (4). Ocurre en el estroma de los cloroplastos. 

Ya que la glucosa, el principal monosacárido sintetizado en el ciclo de Calvin, tiene 6 carbonos, harán falta 6 moléculas de CO2 por cada molécula de glucosa sintetizada. Al comienzo del ciclo, una molécula de CO2 se une a una molécula aceptora, la ribulosa 1,5-bifosfato o RuBP que se divide en dos moléculas de 3-fosfoglicerato. Esta reacción es catalizada por la enzima ribulosa-1,5-bisfosfato carboxilasa-oxigenasa o Rubisco. Entonces, entran en juego las moléculas producidas en la fase luminosa: el ATP cede grupos fosfato a las moléculas de 3-fosfoglicerato y se forma 1,3-difosfoglicerato; y el NADPH les cede electrones, formando gliceraldehído-3-fosfato. Una parte del gliceraldehído-3-fosfato es utilizado para fabricar los monosacáridos mientras que otra parte es utilizado, junto con otra molécula de ATP, para generar de vuelta RuBP y comenzar el ciclo de nuevo (5).

Fuente: Significados, s.f.


Por tanto, la ecuación global de la fotosíntesis queda de esta manera:
CO2 + H2→ O2 + monosacáridos

De esta ecuación se pueden deducir las dos singularidades que presenta la fotosíntesis y en las que radica su importancia para los seres vivos. La fijación de CO2 en biomoléculas orgánicas, además de servir de sustento para los fotoautótrofos, posibilita también la existencia de heterótrofos, que se alimentarán (nos alimentaremos) de estas moléculas orgánicas. Por otra parte, la liberación de O2 durante la fase luminosa es lo que posibilita la vida aerobia, basada en el oxígeno. De esta forma, puede decirse sin ninguna duda que la fotosíntesis es, junto con la respiración (que no en vano es la reacción inversa a la de la fotosíntesis), el proceso químico más importante para la vida en la Tierra.

Fuente: González Fairén, 2003


Fuentes:
1.          Metabolismo Celular [Internet]. EcuRed. [cited 2020 Jan 28]. Available from: https://www.ecured.cu/Metabolismo_celular
2.          Fotosíntesis [Internet]. BioEnciclopedia. [cited 2019 Nov 27]. Available from: https://www.bioenciclopedia.com/fotosintesis/
3.          Fase luminosa [Internet]. Wikipedia, la enciclopedia libre. [cited 2020 Jan 28]. Available from: https://es.wikipedia.org/wiki/Fase_luminosa#Centros_de_reacción
4.          Fase oscura [Internet]. Wikipedia, la enciclopedia libre. [cited 2020 Jan 28]. Available from: https://es.wikipedia.org/wiki/Fase_oscura
5.          Ciclo de Calvin [Internet]. Wikipedia, la enciclopedia libre. [cited 2020 Jan 28]. Available from: https://es.wikipedia.org/wiki/Ciclo_de_Calvin

viernes, 27 de diciembre de 2019

Cormófito del mes: AMARANTO

El cormófito de este mes es el amaranto o Amaranthus spp.

Fuente: SeedCorner, s.f.


Lo he elegido porque es la planta con la que trabajo de forma que la conozcáis.

Amaranthus es un género que pertenece a la familia Amaranthaceae. Se caracteriza por tener hojas siempre enteras y sin estructuras laminares a ambos lados de la base foliar. Las hojas son simples y alternas, el tallo es rojizo (al menos al germinar) y las inflorescencias son compuestas por pequeñas flores agrupadas densamente. La flor tiene una bráctea coloreada con un perianto de tres a cinco tépalos libres. El androceo consta de cinco estambres separados, opuestos a los tépalos, y presenta estambres estériles o estaminodios en igual número que los estambres, con filamentos libres entre sí. Las anteras son ditecas, introrsas, versátiles y con dehiscencia longitudinal. El gineceo presenta dos o tres carpelos unidos y es súpero, de un solo lóculo y un óvulo de placentación basal. El estigma presenta un capitado. Hay especies monoicas y dioicas. El fruto es capsular, seco y de una sola semilla (1). En cuanto al metabolismo, se trata de una planta C4 y de crecimiento rápido (2).

El género proviene del continente americano, aunque ha sido introducido en muchas otras partes del mundo, y es muy diverso. El número de especies descritas está en torno a 70. Son anuales o perennes de vida corta (1).

Como son muchas especies diferentes, los usos que se le pueden dar a la planta varían de una especie a otra, pero en general son alimenticios y ornamentales. Normalmente lo que se come son las semillas, tostadas a modo de cereal o elaborando con ellas harina, que sirve en combinación con la de trigo para elaborar pan. Las hojas y las inflorescencias también pueden consumirse, en ensaladas o en la elaboración de dulces. Podrían llegar a considerarse plantas medicinales, ya que poseen propiedades anticancerígenas, antiinflamatorias, oxigenantes y reguladoras de la menstruación. En cuanto al uso ornamental, algunas especies se usan frecuentemente como plantas de jardín debido a sus crecimiento rápido y lo vistoso de sus tallos, hojas e inflorescencias. No todas las especies son explotadas por el ser humano. Algunas no afectan directamente al ser humano y no se utilizan (aunque, por supuesto, sí tienen su importancia en sus respectivos ecosistemas) y otras, de hecho, son malas hierbas (1).

Para terminar, al ser un género tan diverso, es preciso presentar algunas de las especies más representativas del género.

A. acanthochiton: la "reliquia"

Una planta originaria del sur de Estados Unidos y el norte de México, cuyas semillas y hojas tiernas eran empleadas para alimentación por la tribu Hopi. Actualmente, sus poblaciones se han reducido drásticamente y pese a su utilidad alimenticia se encuentra en peligro de extinción (1).

Fuente: Garcini, 2017

A. caudatus: la "guay"

Es originaria de los Andes y es el principal amaranto comercial. Destaca por su alto valor nutricional, con un alto contenido en leucina, proteínas, vitaminas E y de la familia B y minerales calcio, fósforo, hierro, potasio y cinc. Un hecho histórico que da fe de su alta calidad nutricional es el hecho de que Rodolfo Neri Vela, primer astronauta mexicano, la promocionó y posteriormente la NASA la eligió como uno de los alimentos para los tripulantes. También es una planta ornamental ideal debido a que es muy vistosa y presenta coloraciones llamativas: moradas, doradas y rojas. Su producción, tanto para alimentación como para jardín, es muy agradecida debido a su rápido crecimiento, alta producción fotosintética y relativamente escasos cuidados que necesita (1).

Fuente: Wikipedia, s.f.

A. hypochondryacus: la "gigante"

Es originaria de México y es de las más grandes, pudiendo alcanzar hasta los 2,5 m de altura. Se distinguen distintas variedades que difieren en la coloración de las inflorescencias y las hojas. Aunque presenta propiedades medicinales y puede emplearse tanto para curas externas como ingerida, su uso principal es como planta ornamental, debido a su tamaño y sus inflorescencias llamativas. Destacan la variedad con inflorescencias moradas y hojas con borde rosa y la variedad con espigas verdes y hojas de color uniforme (1).

Fuente: Wikipedia, s.f.


A. palmeri: la "villana"

Es también originaria de Norteamérica al igual que A. acanthochiton y A. hypochondryacus, pero al contrario de las especies presentadas hasta ahora, esta no destaca por los usos que el ser humano le da sino por los perjuicios que causa. Se ha extendido a otros lugares del mundo causando problemas ecológicos como especie exótica invasora y en todo tipo de cultivos como mala hierba. Su manejo como mala hierba es muy complejo debido a su rápido crecimiento y dispersión, y al hecho de que muchas poblaciones han desarrollado resistencias a los herbicidas más usados como lo son el glifosato y los inhibidores de la ALS. La causa del desarrollo de estas resistencias parece ser la "selección artificial", inducida por el uso insostenible e indiscriminado de estos herbicidas. Hay incluso poblaciones multirresistentes que son inmunes a dos o más herbicidas.

Fuente: Wikipedia, s.f.


A. retroflexus: la "villana secundaria"

Al igual que A. palmeri, es una mala hierba, aunque en general menos problemática que esta. Suele florecer entre verano y otoño y destaca por la alta generación de semillas (de 1000 a 5000) y la viabilidad de las mismas, pudiendo permanecer hasta 10 años viables en el suelo. Los cultivos en los que A. retroflexus suele dar problemas son los cultivos de tubérculos, remolacha y los maizales (3).

Fuente: EcuRed, s.f.


A. spinosus: la "médica"

Es originaria de Centramérica, pero debido a la facilidad con la que se propaga actualmente está distribuida ampliamente en casi todo el mundo. Es la que más destaca en el aspecto medicinal. Las hojas y las inflorescencias aportan a la dieta ácido fólico, vitaminas A, B2 y C y los minerales calcio y hierro. También contienen ácido oxálico, lo cual hace que no sean muy recomendables para personas que sufren problemas renales. Se pueden consumir en ensaladas y guisos (1).

Fuente: García-Martínez, 2017


Fuentes:
1.    Lira Gómez C.F. Amaranthus: características, taxonomía, especies, usos [Internet]. Lifeder [cited 2019 Dec 27]. Available from: https://www.lifeder.com/amaranthus/
2.    Mapes Sánchez E.C., Espitia Rangel E. Recopilación y análisis de la información existente de las especies del género Amaranthus cultivadas y de sus posibles parientes silvestres en México. Available from: https://www.biodiversidad.gob.mx/genes/centrosOrigen/Amaranthus/Informe_Final/Informe%20final%20Amaranthus.pdf
3.     Amaranto verde [Internet]. EcuRed [cited 2019 Dec 27]. Available from: https://www.ecured.cu/Amaranto_verde#Biolog.C3.ADa

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Cormófito del mes: TOMILLO

El cormófito de este mes es el tomillo o Thymus spp.

Fuente: Fernández-Encinas, 2019

Lo he elegido porque me pidieron información acerca de plantas medicinales, y esta es una de las más comunes.

Aunque, debido al motivo por el cual he escogido el tomillo me centraré en sus propiedades medicinales y sus aplicaciones, es preciso conocer algo sobre la biología del género. Se trata de un subarbusto perenne perteneciente a la familia de las Lamiáceas, originario de Europa y la cuenca mediterránea aunque actualmente se cultiva en todo el mundo (1).

A pesar de ser un género con alrededor de 300 especies, tomaremos como referencia Thymus vulgaris, que es el tomillo de jardín y con el que suelen llevarse a cabo todas las aplicaciones. Morfológicamente, se caracteriza por tener hasta 38 cm de altura y hojas estrechas, grises verdosas y opuestas. Las flores son pequeñas y tubulares, crecen en grupos terminales de hasta 15 cm y en T. vulgaris son lilas, aunque otras especies pueden tenerlas rosas, azules o blancas. En cuanto a su comportamiento, florece en primavera y crece en regiones templadas y soleadas. A pesar de ser originario de regiones entre templadas y cálidas, puede crecer en zonas de montaña de piedra seca. Es frecuente encontrarlo en brezales. Producen timol, un compuesto orgánico volátil perteneciente a la familia de los fenoles, que le da un olor muy característico (1,2).

Como se ha comentado, el tomillo es una conocida planta medicinal. Una planta medicinal es, grosso modo, aquella que puede ser usada con fines curativos ya que partes de estas plantas o sus extractos contienen principios activos. Los principios activos ejercen una acción farmacológica sobre nuestro organismo. No se trata de una definición exacta y, de hecho, no hay consenso sobre los requisitos exactos que debe cumplir una planta para ser calificada como medicinal (por ejemplo, solo algunas fuentes incluyen las plantas de las que se extraen las drogas vegetales como medicinales). Esto es algo que daría para otro artículo más general sobre plantas medicinales (que lo habrá); en cualquier caso, el tomillo, debido a sus propiedades entra como planta medicinal en prácticamente todas las clasificaciones (3,4).

El componente medicinal más destacable del tomillo es su esencia, compuesta mayoritariamente de timol y que lo diferencia de otras plantas medicinales. Se obtiene por destilación de la parte aérea de la planta y puede suponer hasta un 3% de su peso seco. Esta proporción varía según las características genéticas del individuo y factores fisiológicos ambientales como el estadío del desarrollo en que se encuentra y las condiciones en las que haya crecido. Esta esencia confiere a la planta propiedades tonificantes, estimulantes del apetito, espasmolíticas, antisépticas, expectorantes y antifúngicas (2). El timol actúa como un potente antibiótico y desinfectante que mejora el sistema inmunológico combatiendo las infecciones (de hecho, es un componente común en antisépticos, enjuagues bucales, pastastas de dientes, jarabes…). Otros componentes interesantes incluyen taninos, terpenos, flavonoides, saponinas, aminoácidos, betacarotenos, vitamina C y sales minerales como calcio y hierro. Por ello, también tiene propiedades antioxidantes, tranquilizantes, antiinflamatorias, mucolíticas y antitusivas (1).

Las formas más habituales de consumir tomillo son las siguientes (1,2): 
  • Especia: es probablemente la forma más común, sin embargo, en este caso se suele usar más para potenciar el sabor de una comida que por sus propiedades para la salud, ya que se de esta forma se suele en cantidades muy pequeñas. Es un alimento rico en fibra, minerales y antioxidantes.
  • Bebida: puede beberse como té o infusión y, más raramente, como bebida tónica y como jarabe. El té se prepara disolviendo tomillo seco en agua hirviendo y dejándolo reposar de 10 a 30 minutos. Por sus propiedades antiinflamatorias es eficaz para calmar el dolor de cabeza. También ayuda con las infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias. Se ha usado ampliamente sobre todo para enfermedades respiratorias: bronquitis, laringitis, resfriados, gripes. Debido a sus efectos tranquilizantes, relaja los músculos bronquiales calmando la tos seca. Estos también vienen bien aunque no se padezca ninguna enfermedad para ayudar a prevenir el cansancio o conciliar el sueño. En cuanto a sus propiedades digestivas, estas varían según si la temperatura a la que se tome el té. Si se toma caliente ayuda contra la diarrea (también puede ayudar al dolor menstrual); si se toma frío/tibio puede aliviar los cólicos y flatulencias. 
  • Decocción: se prepara hirviendo tomillo en agua (unos 50 g/L) y aplicando el tomillo hervido en forma de compresas, lociones, baños o colutorios. La decocción de tomillo es buena contra los mismos problemas del sistema respiratorio que la bebida. El lavado con decocción de tomillo tiene propiedades interesantes para la piel, como la prevención de la pérdida de cabello y la estimulación de la circulación y las articulaciones. 
  • Aceite esencial: el aceite esencial contiene una alta concentración de timol, de forma que se usa de una forma menos cotidiana y más como medicamento potente. Ejerce una acción muy rápida y efectiva contra las bacterias de forma que favorece la salud de los dientes y encías (puede incluso ayudar contra el dolor de muelas) y la desinfección de heridas. También puede usarse como aceite de masaje, ayudando a aliviar dolores musculares y, en el pecho, a disolver la inflamación de la membrana mucosa que se da en resfriados. 
  • Productos farmacéuticos: el tomillo y, especialmente, el timol, se pueden encontrar en formas farmacéuticas en farmacias y en herbolarios.  

Por último, recordar que, al ser una planta medicinal, presenta contraindicaciones (de la misma forma que los medicamentos tradicionales). Al margen de las posibles reacciones alérgicas, hay que tener en cuenta que el timol tiene poderes antibióticos potentes por lo que hay que tomarlo con precaución, especialmente el aceite, ya que de todas las formas es la que verdaderamente tiene una concentración elevada de timol. Lo ideal es usar el aceite en las dosis recomendadas por un especialista, y siempre diluido en agua o en otro aceite vegetal (1).

Fuente: EcuRed, s.f.

Fuentes:

1.        Fernández-Encinas A. Tomillo : Propiedades y beneficios de la planta e infusión [Internet]. LaCoctelera. 2019 [cited 2019 Nov 27]. Available from: https://lacoctelera.top/consumo/tomillo
2.        Tomillo [Internet]. EcuRed. [cited 2019 Nov 27]. Available from: https://www.ecured.cu/Tomillo
3.        Ruiz J. 50 plantas medicinales (nombres y para qué sirven) [Internet]. LaCoctelera. 2019 [cited 2019 Nov 27]. Available from: https://lacoctelera.top/consumo/plantas-medicinales#3-tomillo
4.        Plantas medicinales [Internet]. EcuRed. [cited 2019 Nov 27]. Available from: https://www.ecured.cu/Plantas_medicinales

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Presentación del blog - ¡Bitxito vuelve convertido en planta!

¡Cuánto tiempo!

No sé si alguien se acordará de Los Bichos de Bitxito (https://losbichosdebitxito.blogspot.com/). Entre los pocos lectores que tenía y que desde 2015 no publico nada supongo que no. Es un blog pseudocientífico en el que solía publicar conocimientos y noticias sobre animales. La verdad, empecé aquel proyecto con mucha ilusión y estuve unos meses escribiendo regularmente, pero finalmente, tras 2 años y medio, no sabría explicar muy bien por qué, lo dejé. 

Puede ser porque, durante el grado, mi vocación por la investigación científica se desvaneció un poco y estas cosas ya no me motivaban tanto. Sin embargo, al terminar el grado se me volvió a encender la bombilla como por arte de magia y me volvieron las ganas y la curiosidad. Eso sí: cambié de reino: pasé de animales (aunque especialmente los insectos me siguen gustando mucho) a plantas. Hice el máster en Agrobiología y, aquí estoy ahora, con una ayuda predoctoral iniciándome en el mundo de la investigación.

La idea de este blog es la de ser el primo hermano de aquel de "Los bichos de Bitxito" cambiando animales por plantas. Esto es, científico, pero divulgativo, de forma que intentaré explicar todo de la forma más sencilla posible y de vez en cuando hablaré de cosas de interés general. Recuperaré la sección de "Insecto del mes" pero cambiándola por "Cormófito del mes", así que cada mes dedicaré una entrada a una planta vascular en concreto que elegiré por las razones que sean. Intentaré hacer las cosas mejor que en Los bichos de Bitxito: ya no tengo 17 años ni estudio en el colegio, sé que tengo que citar la bibliografía. Aunque debido a la naturaleza de este blog esperad más bibliografía tipo Wikipedia que artículos científicos (después no penséis que uso las mismas referencias para mi investigación). 

Asimismo, también he querido recuperar mi faceta de bloguero para escribir y estructurar bien la información que tengo que tener clara en mi tesis. No voy a publicar ningún resultado de mi investigación (ni estoy autorizado para hacerlo), pero en principio sí que iré explicando en este blog las bases teóricas de lo que hago y así, cuando me preguntan qué estudio, ¡siempre podré pasar un enlace! Si resulta que lo que escribo os aburre y queréis que hable de un tema en concreto, siempre me lo podéis pedir y ya publicaré si controlo del tema o autorizaré a alguien que sepa para que publique.

Ganas de compartir el conocimiento con vosotros, y por supuesto, ¡que compartáis el vuestro en los comentarios!
Fuente: Plantas (s.f.)

Fuente: Pérez, 2018

Fuente, Plantas, s.f.

Fuente: Plantas, s.f.

Fuente: Astorga, 2019